El viaje y el primer encuentro con la familia

Recuerdo que la noche anterior dormí poco porque había salido a despedirme de mis amigos y tenía que hacer la maleta. ¿Cómo y qué meter en una maleta de 23kg y una mochila para un año? Recordando los consejos que me dió la au pair a la que conocí ese verano, metí principalmente básicos y ropa que abrigase y me pudiese poner a capas. Lo que no pudiera meter, me lo podría comprar allí. Un par de camisetas y pantalones térmicos del Decathlon porque no conocía ninguna de las tiendas que había encontrado de deportes en Köln.
Mi portátil era indispensable. La familia me dijo que podría utilizar su ordenador, pero si ellos tenían WiFi, prefería utilizar el mío.
La familia vivía en una casa grande de tres plantas (cinco si contamos el sótano y la buhardilla), seis dormitorios, dos baños y un aseo (además de un jardín con el típico trampolín y un garaje bastante amplio). Mi habitación estaría en la planta de arriba y compartiría baño con el hijo mayor, así que dudé mucho entre si debía llevarme mis propios geles de baño y otros productos y toallas y sábanas. Por suerte antes de ir me dijo la madre que eso no era necesario.
Fue todo un poco improvisado la verdad. La tarde-noche previa al viaje mis amigos me prepararon una fiesta sorpresa de despedida y todo y yo aún no me hacía a la idea de que me iba un año. Despedirme de mis padres en el aeropuerto fue más fácil de lo que imaginé.
Volé a Frankfurt (porque era considerablemente más barato) el mismo día que Felix Baumgartner saltó desde la estratosfera y del aeropuerto de Frankfurt fui en tren hasta Köln, donde me recogería la familia. Una vez en el tren les escribí un sms avisando de que ya estaba montada y mi hora de llegada prevista y el andén al que llegaría y me entraron las dudas y los miedos. ¿Y si no me reconocían o yo a ellos? ¿Qué hacía yendo con unos desconocidos? ¿Y si al final nos llevabamos mal? ¿Y si no me entendían? ¿Y si los niños pasaban de mí? Entre tantas dudas bajé del tren y no pasaría más de un minuto cuando el padre se acercó a mí con un cartelito en el que ponía mi nombre y que habían dibujado las niñas. Las dudas volvieron con mayor intensidad porque en un principio vendría la madre a por mí y siempre he intentado ser una persona bastante cuidadosa con internet y sentía que de cierto modo me estaba mentiendo en la boca del lobo. Era un señor grande, más corpulento de lo que aparentaba en las fotos pero de cara afable. Me ayudó con la maleta mientras que salíamos y yo veía de reojo inmensa catedral de Colonia, el Kölner Dom, bajo la luz de una luna que no recuerdo en qué fase estaba.
Fuimos al coche del padre, que era un deportivo con calefacción hasta en los asientos… Vaya, una pijada de mucho cuidado que valía un pastizal. Durante el trayecto que fueron unos 20 minutos me preguntó por el viaje, me contó que la madre y la mayor acababan de tener un accidente cuando iban a recogerme y que se habían quedado haciendo el papeleo y por eso había venido él en su lugar. Él trabajaba como médico en una clínica e investigaba y daba charlas y cosas así y mientras que seguíamos hablando del trabajo y del Baumgartner del que hablaban en la radio y demás, llegamos a la casa. Idéntica a la que aparecía en google maps al introducir su dirección (sí, los últimos días en España me dio por buscar escuelas de idioma cercanas, tiendas cercanas, parques cercanos, hospitales cercanos… para ir aprendiendo un poco porque mi orientación es nefasta).
Al abrir la puerta la madre me recibió con un efusivo abrazo, la mediana fue muy simpática y estaba impaciente por enseñarme el postre que me había preparado y la pequeña me saludó entre tímida, curiosa y cansada, casi como el perro porque serían más allá de las 22:00. El mayor fue un poco pasota.
Me enseñaron mi cuarto para que dejase mis cosas y me reuní con ellos en el salón donde me comí el postre que estaba riquísimo y hablamos nuevamente del viaje, del accidente que acababan de tener (estaban completamente bien, el coche tenía que pasar brevemente por taller), me enseñaron un poco por encima la casa y la cocina, que no sé si habréis visto la segunda película de Bridget Jones, pero se me antojó como la de Marc Darcy, tanto por el diseño como por el hecho de llegar a pasarme las siguientes semanas sin encontrar nada. La madre intentó explicarme dónde iba cada cosa esa misma noche, pero el padre fue comprensivo y le dijo que lo dejase para otro día mejor.
Esa fue nuestra excusa para despedirnos hasta el día siguiente. Les pedí la clave del WiFi y desaparecí escaleras arriba mientras que ellos continuaron un rato jugando a las cartas en familia.

Anuncios

Viajar por Alemania I

Una de las ventajas de irse de au pair es que al tratarse de una experiencia limitada uno siente en ocasiones como la sensación de aprovecharla al máximo y hacer más cosas de las que normalmente haría en su casa. Disponer de un par de días libres (o incluso sólo uno), algo de dinero (a veces ni siquiera eso) y ganas de conocer nuevas cosas o visitar nuevos sitios es todo lo que se necesita para viajar por Alemania y sus alrededores.

Un viaje, sí, pero ¿a dónde? Dependiendo del tiempo disponible y de dónde te encuentres puedes elegir el destino.

deutschland-politisch

Alemania se compone de 16 Bundesländer (estados federados) y limitan de la siguiente manera con sus países fronterizos:

NORTE
– La región de Schleswig-Holstein en la Península de Jutlandia y con Kiel como capital  y ciudades preciosas como Lübeck o Flensburg o la isla frisia de Sylt, al norte con Dinamarca

ESTE
Mecklenburg-Vorpommern (Mecklemburgo-Pomerania Occidental) con capital en Schwerin y ciudades importantes como Rockstock cuenta con unos pocos km. de frontera al este con Polonia, frontera que comparte con Brandenburg (Brandeburgo) cuya capital es Postdam y está muy cerquita de Berlín, capital de Alemania y “ciudad autónoma” (o ciudad que conforma su propio Bundesland) a la que Brandenburg rodea en su totalidad; y también Sachsen (Sajonia) que tiene la capital en Dresden (Dresde) a pesar de que Leipzig gane en número de habitantes.
Sachsen comparte con Bayern (Baviera) con capital en Múnich la frontera con la República Checa

SUR
-Por el sur, sureste también limita Bayern con Austria teniendo los Alpes como frontera natural.
-El Lago de Constanza o Bodensee en alemán también sirve de frontera entre Alemania por la región de Baden-Württemberg, con capital en Stuttgart.

OESTE
-Al otro lado de la Selva Negra situada también en Baden-Württemberg, se encuentra Francia, con la que también hacen frontera Saarbrücken (Sarrebruck) cuya capital es Sarre (región que ha ido perteneciendo  históricamente indistintamente a Francia y a Prusia y luego a Alemania durante años debido a las guerras entre los dos estados; y Rheinland-Pfalz (Renania-Palatinado) y su capital que es Mainz (Maguncia).
-La frontera con Luxemburgo también tiene lugar en Rheinland-Pfalz y una ciudad muy cercana a la frontera y que vale la pena visitar es Trier (Tréveris).
-Muy cerca de la ciudad de Aachen (Aquisgrán), en Vaalserberg, nos encontramos con un trifinio (lugar en el que se encuentran las fronteras de tres países) en esta ocasión uniendo a Bélgica y los Países Bajos con la región de Nordrhein-Westfalen (Renania del Norte-Westfalia), cuya capital es Düsseldorf, y tiene otras ciudades importantes como Colonia (Köln) o Bonn que fue capital de la RFA durante la división de Alemania.
-La última región alemana que hace frontera con otros países es Niedersachsen (Baja Sajonia), con capital en Hannover, y que rodea por completo a la ciudad autónoma de Bremen (donde los Bremer Stadtmusikanten o en español Los músicos de Bremen) de nuevo con los Países Bajos.

Otros estados federados que no hacen frontera con otros países y que aún no haya mencionado son:
– La región hanseática de Hamburgo, que sería la tercera ciudad autónoma.
Sachsen Anhalt (Sajonia Anhalt), y su capital Magdeburg.
Hessen y su capital, Wiesbaden, aunque más famosa es sin duda la quinta ciudad más poblada de Alemania, Frankfurt am Main (Fráncfort del Meno), también llamada cariñosamente “Mainhattan” por sus infinitos rascacielos, el aeropuerto más transitado de Alemania (es el tercero más grande en Europa tras el londinense de Heathrow y el parisino Charles de Gaulle y el número 11º. a nivel mundial) y por ser la capital financiera de la Unión Europea.
Thüringen (Turingia), con Erfurt como capital y ciudades como Jena o Weimar.

Después de esta pequeña introducción geográfica de Alemania y sus alrededores que detallaré en otra ocasión más a fondo tocaría preguntarse en qué medio de transporte.

A pie/bicicleta:
Recorrerse a pie o en bicicleta la ciudad/pueblo en el que se esté viviendo es una opción económica. Disfrutar de un día libre para perderse sin prisa entre las calles, parques o bosques, pasar por barrios o partes de la ciudad que se salgan de los caminos habituales es una bonita forma de descubrir un sitio. Cámara en mano para fotografiar la belleza que se pueda encontrar en las pequeñas cosas: un edificio antiguo, un graffitti transgresor, bicicletas colocadas de manera ordenada, un semáforo con figuras diferentes…
Eso sí, no te olvides de circular tanto a pie como en bicicleta cómo es debido para ahorrarte posibles multas.

Transporte público bus, tram/tranvía, U-Bahn, S-Bahn:
Consigue un plano del transporte en elegido y dale uso a la tarjeta de transporte en el caso de tenerla o échale un vistazo a las tarifas correspondientes o la existencia de interurbanos, investiga un poco por internet por lugares de interés de los alrededores y  tómate un día o una mañana o tarde para ir descubrir el pueblo de al lado. O ¿por qué no subirse a la línea circular o a líneas no o poco frecuentadas y hacerse un propio tour como en un bus turístico y ver la ciudad a través del cristal? Puedo asegurar que en los meses de invierno es una opción más cálida a la de andar.

Autocar/Fernbus:
Hasta hace relativamente poco, la , la empresa ferroviaria alemana, tenía el monopolio de los viajes de larga distancia.
Ahora son los buses de larga distancia los que le están haciendo la competencia gracias a precios más bajos por un número de horas similar en muchas ocasiones y cada vez se esmeran más en mejorar sus servicios.
Algunas empresas interesantes de buses son:

Megabus que en ocasiones ofrece viajes gratis o a 1€ dentro de Alemania.
Opera desde Berlín, Bremen, Colonia, Dortmund, Feldkirchen, Frankfurt/Meno, Friburgo, Gottingen, Hamburgo, Hannover, Karlsruhe, Kassel, Leipzig, Múnich, Núremberg y Stuttgart. Así que si vives en alguna de estas ciudades o cerca de ellas igual te puedes beneficiar de ello.
Las ventajas de esta empresa son sin lugar a duda los precios que varían y pueden ser más altos, pero el hecho de poder viajar de una punta a la otra del país por 3€ es cuanto menos interesante. También el poder viajar no sólo dentro sino fuera de Alemania. Echadle un vistazo porque también opera en otros países.
Las desventajas: el número de horas a la hora de viajar en algunos trayectos.

MeinFernBus/Flixbus (en español):
Estas dos empresas fusionadas en una, con multitud de rutas tanto dentro como fuera de Alemania con una relación calidad/precio óptima: los autobuses por lo general incluyen WiFi y enchufes y tienen una mediateca online; por lo que si el viajero se lleva su propio dispositivo electrónico (smartphone, tablet, portátil…no os olvidéis de los auriculares)  puede disfrutar de música, películas o series. También disponen de baños y se pueden comprar bebidas y aperitivos a bordo.
Yo he viajado ya varias veces con ellos y estoy encantada. Mis peores experiencias se limitan a un día que el bus llegó con dos horas de retraso a la ciudad desde la que partía (me avisaron debidamente con un SMS gratuito y me ofrecieron otras alternativas similares por si necesitaba llegar a la hora prevista sin aumentar el precio que ya había abonado; o la opción que escogí, que fue viajar en el autobús dos horas más tarde y recibir como compensación un viaje gratis con el destino que yo quisiera y por el importe que fuese); la otra “mala experiencia” fue que al dejar Alemania para adentrarnos en la República Checa se perdiese la conexión WiFi (no me importó mucho porque serían las 2 a.m. y estaba durmiendo) aunque creo que en el trayecto Innsbruck (Austria)-Múnich tampoco había WiFi, pero no me fijé mucho porque estaba acompañada y pude mantener una conversación con mi acompañante.

mapa fernbus

Rutas de MeinFernbus/Flixbus

– Postbus:
Similar al anterior. En Postbus la mediateca me ha funcionado mejor que en las anteriores, aunque tampoco sea una cosa que use realmente; prefiero poder usar el WiFi y hacer lo que tenga que hacer.
Antes de comprar un billete es altamente recomendable buscar algún descuento; ya sea suscribiéndose al newsletter o descargándose las apps y que regularmente te envíen un descuento, o buscar “Rabatt Postbus” “Rabatt Meinfernbus” o cosas así por internet… Si hay suerte igual os ahorráis 3 o 5€  que os podéis gastar en otras cosas.

EurolinesBerlinlinienbusDeinBus o OneBus son otros ejemplos de empresas similares a las que vale la pena echarle un vistazo para ver las conexiones entre ciudades y comparar precios. Un buscador que incluye todas estas empresas hasta dar con el trayecto seleccionado más barato es Fernbusse

Mitfahrgelegenheit (coche o tren):
Este palabro tan largo no significa otra cosa que viajar en coche compartido o en tren; o más literalmente la oportunidad de viajar con alguien.
Antes existía una web que se llamaba de la misma forma aunque ahora redirige directamente Mitfahrgelegenheit ⇒Blablacar.
Mis primeras experiencias viajando así con desconocidos fueron siempre en tren porque me sentía más segura; lo único que hacíamos era compartir un billete de grupo que suelen ser de 2 hasta 5 personas y tratábamos de estar sentados (si es que podíamos ir sentados) más o menos cerca. He de decir que lo de un grupo de “dos personas” me suena hasta gracioso, pero bueno, alemanes. (Ya hablaré más adelante con más extensión sobre viajar en tren.)

Luego me lancé a la aventura de ir en la autopista con desconocidos conduciendo a unas velocidades de vértigo y cuando advertí la suerte que había tenido siempre viajando con hombres que no me hubieran hecho nada, decidí dejar de tentarla siempre que fuese posible viajando en viajes para mujeres (la opción Ladies only) en el que las conductoras sólo aceptaban a pasajeras en sus coches.

Hasta hoy día he tenido “peores experiencias” yendo en el tren con desconocidos que con el coche. Y las malas experiencias se limitan a que alguno de los viajeros con los que pensaba viajar no apareciese o cancelase el viaje en el último momento. Lo bueno es que en muchos de esos casos, me ha valido la pena quedarme cerca de las máquinas de billetes y preguntar a la gente que iba a comprar billetes si nuestro destino era el mismo y que si eran X número de personas porque podríamos compartir el billete.

Avión:
Es otra opción para viajar por Alemania, y en ocasiones puede resultar más barato que ir en un tren de alta velocidad. Ryanair o Germanwings son algunas de las aerolíneas de bajo coste que operan en Alemania.

Para terminar, me encantaría recomendar un buscador que me encanta porque en términos generales tiene en cuenta casi todas las opciones de viaje mencionadas: GoEuro.

Una vez que encontrados el destino ideal y el mejor y más barato medio de transporte sólo me queda desear: Gute Reise!

Au Pair… ¿y eso qué es?

Cuando les dije a mis amigos en septiembre de 2012 que me iría de au pair a Alemania varios me dijeron ” Au pair… ¿y eso qué es?“. Es una cara a la que para bien o para mal estoy acostumbrada por cada vez que mencionaba mis estudios o mis gustos (algunos más peculiares que otros).

Pues a ver… Ser au pair es como ser una canguro a tiempo completo. Vives con una familia que te aloja y a cambio uno se compromete a cuidar de sus hijos” o algo así fue mi respuesta. Algunos sabían a qué me refería, pero no sabían cómo se llamaba o lo pronunciaban tal y como se escribe y no como algo similar a “oper“. De todos modos al llegar a casa, me puse a buscar más información, porque, aunque muchas veces me las dé de marisabidilla, con esa respuesta no iba a convencer a mi padre para que me apoyase en mi decisión ni de broma. Encontré mil y una definiciones (wikipedia, aupairworld, aupair.com, etc.) leí mil y un blogs de otras au pairs y los testimonios que encontré me tranquilizaron e intranquilizaron a la par. Leí y oí bastante malas experiencias y lo sigo haciendo a día de hoy (ej. “El limbo legal de los ‘au pair'”, El mundo), pero eso hizo decidirme a aprender de los “errores” antes de ir que otros pudieron cometer:

Informarme debidamente de la zona a la que iría (ciudad, habitantes, cómo llegar, medios de transporte, escuelas de idioma cercanas, actividades de ocio…). Una de las preguntas que siempre-siempre hice fue si en casa o en la ciudad/pueblo hablaban con dialecto, porque una servidora estaba acostumbrada al tierno Hochdeutsch (alemán estándar) de los Hörverstehen (comprensiones auditivas) de clase y claro, si de pronto llegaba yo a una familia en la que se hablase Schwizerdütsch (alemán suizo) pues yo entendería nur Bahnhof*. Aunque en realidad a todo se acostumbra uno, pero mi objetivo era mejorar con mucha rapidez y teniendo que acostumbrarme a una diferencia muy grande notaría los avances de forma más lenta.

Pedir toda la información posible sobre los hijos y padres (edades, hobbies, enfermedades, alergias, manías, horarios + actividades extraescolares, estado civil aunque ya venga especificado, relación familiar…). Las familias deben poner si los hijos padecen alguna enfermedad sin ningún miedo al rechazo. Claro que el hecho de que un niño padezca alguna enfermedad, tenga algún síndrome o trastorno hará que muchos candidatos decidan hablar con otras familias primero, pero eso también supone una criba de candidatos con los que es preferible dejar a los niños. Hay muchas personas que igual han estudiado algo sobre el cuidado de niños con la enfermedad/el síndrome o trastorno que padezcan y les encantaría ayudar y trabajar con ellos.
Del mismo modo, los au pairs deben informar si padecen alguna enfermedad, síndrome o trastorno que deba ser tenido en cuenta por la familia. Lo mismo, sin miedo. La sinceridad es una de las bases fundamentales para la confianza y convivir con una familia extraña en un país extraño o alojar a una persona extranjera y desconocida y ponerla al cuidado de las personas más importantes de tu vida requiere valor y confianza, así que más vale empezar a ser sincero desde el principio.

Aclarar previamente las condiciones para evitar malos entendidos. Esto es horas (en teoría son 30h/semana), seguro, tareas, días libres, paga… En Alemania lo establecido son 260€/mes y teniendo en cuenta que ni pagas alquiler, ni comida, 260€ tendrían que ser más que suficientes para poder hacer tu vida allí (tocaría aclarar quién se hace cargo de los gastos del curso, transporte si es necesario, etc.). Hay que tener bien claro que ser au pair no es un trabajo, ni debe pensarse para hacerse rico de manera material durante el tiempo que dure la estancia; debe ser un intercambio cultural en el que las dos partes se beneficien de la otra, desde mi punto de vista principalmente en el plano lingüístico y cultural. El au pair NUNCA debe ser tratada como una “chacha”. El au pair debe entender que no está de vacaciones y que además de cuidar de los niños, debe ayudar en las tareas domésticas. Al final lo que tiene verdadero valor legal es lo que quede por escrito en el contrato. Dedicarle horas a la búsqueda en internet a cuestiones como si la familia está obligada o no a pagar el seguro médico del au pair. Si el au pair es de la EU, y realiza la estancia en la EU no estaría de más que se llevase consigo la Tarjeta Sanitaria Europea

Firmar sí o sí un contrato antes de ir. Y por absurdo que pueda sonar la siguiente aclaración: que las dos partes tengan firmado el mismo contrato y cada uno guarde su copia. Mandar una carta al extranjero (según desde donde) no cuesta tanto. De no hacerlo antes de viajar, entonces los primeros días. Importante para las dos partes es respetar lo que se haya acordado en ese contrato.

Especificar claramente qué puedo hacer y qué no puedo/no estoy dispuesta a hacer. Mentir aquí es una idiotez tremenda y ya he hablado brevemente de la confianza y la sinceridad. Si no tienes el carnet de conducir, por ejemplo, y todas las familias que encuentras lo requieren, no desesperes: encontrarás a alguna que también encaje contigo y no lo necesite. O también puedes hablar con ellos y preguntarles en qué ocasiones necesitarías conducir, porque muchas veces hay familias que marcan la opción pensando en situaciones muy remotas y podrían tener perfectamente a alguien que no tuviese el carnet, sin que esto les afectase en nada.

Un au pair es una persona joven de entre 18 y 30 años, sin hijos, que no está casada y que decide pasar un período de tiempo determinado en el extranjero para vivir con una familia de acogida. El au pair, que pasa a ser un hermano/a mayor, ayuda a la familia a cuidar de los niños y echa una mano con pequeñas tareas del hogar. A cambio recibe comida y alojamiento gratis, así como una paga. En cualquier caso, el au pair no es nunca ni una empleada del hogar ni una niñera.

Durante mis vacaciones ese verano había conocido a una au pair española en Mannheim (Alemania) que estaba cuidando a un bebé y estaba en una familia super genial que le daban mucho tiempo libre y ella lo aprovechaba para viajar, estar de fiesta y por increíble que parezca, mejorar sus habilidades lingüísticas y me comentó cómo le había ido la vez anterior trabajando de au pair en Inglaterra y lo mucho que había aprendido. Ella, sin quererlo me fue convenciendo de lo que terminaría haciendo. Yo tenía muy claro de que ni loca cuidaría de bebés o niños a los que tuviera que limpiar después de hacer sus necesidades. Además, que un bebé conlleva demasiada responsabilidad, yo los encuentro muy aburridos y no me entraba en la cabeza que alguien quisiera delegar esa responsabilidad en una muchacha de 20 años sin mucha idea del mundo.

Me hice un perfil en dos de las principales webs de au pairs, escribí mi Brief an die Gastfamilie presentándome y explicando lo que me motivaba a ser au pair para causar una buena impresión y a la vez contacté con un par de agencias alemanas que no cobrasen tasas al au pair, por las que tuve que sacar mi certificado de antecedentes penales. Me entusiasmé y en una semana mandé tranquilamente más de 100 solicitudes. Me gustaba leer las descripciones de las familias y ver las fotos de los pequeños pero también de los padres, mascotas y de la casa. En google y en youtube probaba suerte para ver cómo era la ciudad/pueblo. En un principio tenía claro que no quería cuidar a más de tres niños, que los niños tenían que ir solos al baño y que quería quedarme por la región de Baden-Württemberg Baden-Württemberg_in_Germany.svg y lo tenía especificado porque ya conocía a gente por ahí y otros motivos personales, pero, sin embargo, terminaba entablando conversación con familias de otras regiones y de otras características a las que yo había marcado. Y me alegro de ello. Intercambié mensajes con varias familias, pero igual al cabo de unos días la comunicación o el interés iba decayendo. Al final conecté muy bien con una familia en Colonia a.k.a. Köln, situada en la región de Nordrhein-WestfalenNorth_Rhine-Westphalia_in_Germany.svg con la que fue todo muy pim-pam-pum, muchos mensajes, una llamada por Skype, más mensajes, muchas fotos de toda la familia incluyendo al hijo mayor que no vivía en casa y era un par de años mayor que yo, de los abuelos, el perro… y barajando  pros y contras encontré más pros que contras:

-pro: Después de Berlín, Hamburgo y Múnich, Colonia es la cuarta ciudad más grande de Alemania (yo también soy de una ciudad grande y vivir un año entero en un pueblo a lo mejor suponía un choque demasiado grande en ese momento para mí).
-contra: ¿la familia no sabía leer? ¡Yo quería Baden-Württemberg!
-pro: Parecían la mar de simpáticos y maravillosos, adinerados (a día de hoy aún no sé si es algo bueno o malo), dispuestos a pagarme el transporte y el primer curso de alemán que hiciese. Además de que me recogían en la estación de tren.
-contra: ¿Y si pasaban de mi cara siempre del mismo modo que habían obviado el hecho de que yo quería quedarme en Baden-Württemberg?
-pro: La situación geográfica de Colonia, “cercana” a la frontera oeste con Países Bajos y Bélgica; cercana a ciudades como Düsseldorf, Bonn o Aachen a.k.a. Aquisgrán, con el Rhein (lo siento, “Rin” escrito en español me parece horroroso)
-contra: … Baden-Württemberg?
-pro: Algunos dicen que Colonia es la ciudad menos alemana. Ya había escuchado y visto cosas sobre die fünfte Jahreszeit (“la quinta estación”) que es el KARNEVAL! kölner karneval
-contra: Dejando a parte el hecho de que ignorasen mi preferencia por Baden-Württemberg, eran tres hijos viviendo en casa de 6, 13 y 17. Yo tenía 20 y me costaba imponerme en español con adolescentes, como para imponerme en otro idioma que no dominaba tan bien. El miedo a que pasasen de mí por completo y no me hiciesen caso era tremendo.
-pro: Tenían señora de la limpieza.
-contra: Insisto, adolescentes. Tres años de diferencia. Yo soy la hermana pequeña y a mis sobrinos les saco más de tres años.
-pro: Les gustaba cocinar (a mí no, así que tándem genial; a mí, por ejemplo, me gusta planchar, aunque no quiere decir que lo haga bien)
-contra: El padre viajaba mucho por el trabajo.
-pro: me querían prácticamente de inmediato, así que me daba tiempo a pasar unos últimos días con los míos, mentalizarme de la aventura en la que me quería embarcar, comunicarle a mis padres que pensaba tomarme un gap year que parece que suena mejor que “año sabático” y que luego continuaría con la universidad, hacer la maleta e irme.
-contra: …
-pronta/contpro: tenían un perro (y conejos), y me “gustan” los perros, pero con cierta distancia. Y si no me agrada cambiar pañales, menos me gusta recoger los excrementos de un perro.

Traté de seguir todos los puntos que me había dicho yo a mi misma que vigilaría:
-Para los pros y contras prácticamente me estudié todo lo que se había escrito sobre Colonia. El Kölsch (dialecto colonés) me echaba un poco para atrás, pero bueno, no podía ser todo perfecto en esta vida.
-Me hice una idea de las dos hijas y su amor por la hípica, de las que me tendría que hacer cargo y de cuales serían más o menos mis tareas (llevar y traer a la pequeña del cole, jugar con ella, pasear con el perro, recoger un poco la casa, ayudar un poco en la cocina…) pero quedaron muchos hilos sueltos porque no eran tan cuadriculados como me podría haber esperado y la pequeña empezaba el colegio así que realmente su programa iba a ser completamente nuevo.
-30h/semana= 5 días trabajando 6h y 2 días libres por 260€/mes con seguro, primer curso de alemán y transporte todos los meses. El vuelo me lo pagaba yo, y el total de días asignados de vacaciones también estaba escrito en el contrato. La Tarjeta Sanitaria Europea la llevo conmigo siempre que salgo de España.
-Contrato firmado.
-Aclarar mis “habilidades” se redujo a algo como “sé conducir pero odio conducir en grandes ciudades, detesto cocinar, pero puedo hacer platos sencillos (pasta, mucha pasta) y alguna cosa típica española como tortilla de patatas; me gusta planchar, puedo poner y recoger el lavavajillas, poner y quitar la mesa, preparar el desayuno, recoger la cocina y adoraría enseñarle español a los niños.”

Ya con todo listo, me quedaba lo que más miedo me daba: comunicarle a mi padre que iba a dejar por un año la universidad para irme de au pair a Alemania.
Con mi madre no había ningún problema, ella me apoya en todos los proyectos que decido emprender y me aconseja como nadie. Mi padre, sin embargo, tiene otra visión de las cosas y aunque yo termino haciendo lo que quiero que para eso es mi vida, me gusta tener su beneplácito (y a la larga, aunque no fuese lo que él quiere para mí, termina estando orgulloso de mí, le pasa siempre).
Oye, papá, que este año no te molestes en pagar la matrícula de la uni porque voy a dejarla durante un año“. Esa fue la peor forma de comenzar la conversación que duró dos minutos porque mi padre no estaba dispuesto a escucharme. Así que decidí escribirle una carta explicándole los beneficios que me supondrían el irme de au pair:

-Como estudiante de lenguas, es imprescindible tener contacto con la lengua estudiada, y qué mejor manera que aprenderla en el lugar. Pienso que en España tenemos un problema con la enseñanza de idiomas, se le da mucho peso a la gramática y se descuidan otras destrezas.heidelberg 2 El último curso que había hecho de alemán en  un Sommerkurs de la Universidad de Heidelberg era de un B2 según el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas y lo aprobé con nota, mientras después de ese curso de verano tuve que hacer un examen de recuperación en España de un B1 que suspendí for reasons unknown… Así que mi frustración con la enseñanza de idiomas en España era mayúscula y necesitaba un respiro y volver con las pilas cargadas y un nivel más alto al que me exigían. Esto me acercaría más al supuesto C1 con el que supuestamente terminamos la carrera.

-Era una opción barata de viajar al extranjero que a mis padres sólo les iba a costar el billete de avión (y si querían les podía devolver el dinero un mes más tarde).

-Sería una experiencia de la que podría sacar provecho después en el plano laboral, tanto por haber vivido en el extranjero, como por haber mejorado una nueva lengua, como por haber trabajado con niños y haber enseñado español.

-Alemania y el alemán estaba y sigue estando de moda. Después de toda la promoción del Germany needs you a.k.a. vente pa’ Alemania, Pepe se entendió que trabajo había y hay para ingenieros, pero para ingenieros que sepan idiomas y alguien tendría que enseñarles alemán. ¿Por qué no aprender alemán bien-bien ya que yo ya estaba a medio camino y enseñar a los que estuvieran interesados en emigrar a Alemania?

-Siguiendo con la opción Alemania, cayendo en mitos y topicazos a propósito le dije que en Alemania sería más fácil practicar todos los idiomas que estaba estudiando por aquel entonces (alemán, inglés, francés e italiano) porque había alemanes que sabían inglés y probablemente algo de francés y mucha inmigración italiana, que, por ejemplo, en Reino Unido. Y que si me ponía, me sacaba incluso un A2 de turco (lo único que aprendí a decir en turco fue “hola”, “adiós” y “mamá”).

-Definitivamente me ayudaría a desarrollar destrezas sociales en un ambiente intercultural y esta una característica muy buscada en empresas internacionales.

-Según estudios de las mejores universidades de EE.UU. es altamente recomendable hacer una pausa o tener un gap year después de acabar la secundaria/bachillerato. Viajar, hacer un voluntariado, trabajar o hacer un au pair por ejemplo, son opciones que hacen que conozcas algo más allá de las aulas y que tengas nuevas perspectivas a la hora de elegir qué hacer después o qué estudiar después. Yo tendría esa pausa en el ecuador de mi carrera.
En España existe una tendencia a estudiar todo de golpe, como si tuviéramos prisa, sin pausas (o quizás con un Erasmus entre medias), y si se ha sido excelente y se ha tenido “suerte”, terminar a los 22 años de estudiar. Y luego que sea lo que la suerte nos depare. ¿Por qué tanta prisa? ¿Por qué no disfrutar durante una temporada plenamente de la juventud con las múltiples opciones que nos ofrece el mundo y aprender disfrutando y conociendo nuevas realidades que nos hagan madurar y ya una vez “maduros” o un poco más creciditos empezar a estudiar o hacer lo que queramos hacer?

Después esto y de enseñarle el contrato y explicárselo, mi padre se quedó más tranquilo y no me puso impedimentos para irme. Así que en ese momento sólo me quedaba comprarme el billete y embarcarme en esa aventura. Y así fue.

travel is..
_______________________________________________________

*nur Bahnhof verstehen / ich verstehe nur Bahnhof es una expresión que indica que que alguien no ha entendido nada. Literalmente quiere decir: sólo entiendo “estación de tren”; según Duden su origen es incierto, pero probablemente date del final de la Primera Guerra Mundial cuando los cansados soldados de regreso a casa sólo querían o alcanzaban a entender “estación”.

Año nuevo, blog nuevo.

Una de las frases más dichas estos días es: año nuevo, vida nueva.
Empezar con este blog no supone un cambio tremendamente espectacular para mí, sino la realización de una idea que llevo teniendo desde hace tres años, cuando decidí irme de au pair a Alemania. Cuando terminó mi año como au pair y seguí con las ganas de compartir mis vivencias y las de los que me rodeaban que tanto me ayudaron a mí antes de decidirme ir, pero lo fui dejando pasar. Pasado un tiempo incluso trabajé para una agencia au pair en Alemania también y me volvieron las ganas de empezar a escribir para dar consejos (y quejarme de lo mucho que me exasperaba a veces) porque muchos de nuestros (potenciales futuros) au pairs y de nuestras familias estaban faltos de orientación, pero en esa ocasión no tuve tiempo suficiente.

plane
Después de mi experiencia con mis innumerables sobrinos y primos pequeños, mi año como au pair, un tiempo como profesora de alemán para niños (y adultos), un tiempo en la agencia au pair, unas semanas como monitora en un campamento de inglés para niños, y actualmente ser babysitter en mis ratos libres para observar en primera persona la teoría que aprendo en la uni sobre cómo (no) tratar el bilingüismo/plurilingüismo en niños y otras estrategias pedagógicas, creo que definitivamente puedo aportar algo.
Ahora finalizando mis estudios no es que tenga muchísimo más tiempo, pero bueno, las ganas de ayudar y escribir no me faltan.

Tampoco me faltan las ideas para escribir, ya que me gustaría desmontar algunos mitos basados en las situaciones de vez en cuando un tanto esperpénticas que me han tocado vivir sobre ser au pair (tanto por parte de la au pair, como por parte de las familias); así que, con suerte, aquello que vaya escribiendo tal vez ayude en algún momento a personas indecisas a la hora de irse (¿de au pair? ¿de voluntario? ¿de work and travel? Ser au pair no es la única oportunidad para viajar o vivir en el extranjero a bajo coste); pero también a personas indecisas de de acoger a un au pair y a personas que necesiten nuevas ideas o consejos a la hora de trabajar con niños, viajeros empedernidos con Wanderlust, o «language freaks» como yo, etc.

No os conozco aún, y no me conocéis, pero eso no quita que no os pueda desear un próspero año nuevo y nuevas bonitas e inolvidables experiencias.

¡Feliz 2016!