No deberías ser aupair si…

No deberías ser aupair si…

no te gustan los niños.

no te gustan las lenguas y piensas firmemente que como en tu país de origen no se está en ninguna parte.

no tienes ningún interés por el otro país o conocer otras culturas u otra gente.

no estás dispuesto a aprender nuevas costumbres y adaptarte a ellas.

no tienes iniciativa propia.

estás acostumbradx que hagan las cosas por ti.

no eres colaborativx en casa.

quieres ganar mucho dinero.

Quizás parece muy obvio todo lo que he dicho, pero… he conocido a demasiadas personas que han querido o han sido aupairs por un tiempo sin haberle gustado en absoluto lxs niñxs y se han quejado de que en una actividad que presupone estar al cargo de niñxs. Que se han quejado hasta por haber tenido que hacer su propia cama. O incluso que se han quejado de que la gente no hablase su mismo idioma.

Resultado de imagen de odio a los niños

Y yo lo digo siempre, ser aupair no debería ser entendido como una profesión, sino como un intercambio cultural o una inmersión increíble en la cultura de llegada. Una experiencia que a ratos puede ser dura, solitaria, confusa, irritante… pero también cómoda: te vas a un país nuevo donde muchas veces no dominas la lengua y no tienes que enfrentar realmente las dificultades de otras personas migrantes con papeleo burocrático para encontrar una vivienda, impuestos, cuentas bancarias (generalmente las familias pueden echarte un cable con ello), hacer frente al pago del alquiler, etc.

Cuando trabajé en la agencia aupair, a parte de mucha gente incapaz de dar bien sus datos de contacto, me encontré a mí misma entrevistando a gente que no tenía el más mínimo interés en las labores que en teoría conllevaba ser aupair. Desde una pareja que quería independizarse e ir al extranjero a ahorrar y vivir juntos en una familia extranjera cuidando de niñxs ajenxs, a una muchacha embarazada que quería ganar un súper sueldo y practicar la crianza de niñxs para estar preparada cuando naciese su bebé. Y no, queridxs. No.
No se trata de ser Mary Poppins, pero hace falta un mínimo de coherencia.

Insisto en que hay otras opciones que no conllevan cuidar de niños o convivir con “tus jefes”, como puede ser un voluntariado o un workaway… Así que antes de apresuraros a vivir la aventura aupair, pensad realmente si es algo para vosotrxs o más bien no.