No deberías ser aupair si…

No deberías ser aupair si…

no te gustan los niños.

no te gustan las lenguas y piensas firmemente que como en tu país de origen no se está en ninguna parte.

no tienes ningún interés por el otro país o conocer otras culturas u otra gente.

no estás dispuesto a aprender nuevas costumbres y adaptarte a ellas.

no tienes iniciativa propia.

estás acostumbradx que hagan las cosas por ti.

no eres colaborativx en casa.

quieres ganar mucho dinero.

Quizás parece muy obvio todo lo que he dicho, pero… he conocido a demasiadas personas que han querido o han sido aupairs por un tiempo sin haberle gustado en absoluto lxs niñxs y se han quejado de que en una actividad que presupone estar al cargo de niñxs. Que se han quejado hasta por haber tenido que hacer su propia cama. O incluso que se han quejado de que la gente no hablase su mismo idioma.

Resultado de imagen de odio a los niños

Y yo lo digo siempre, ser aupair no debería ser entendido como una profesión, sino como un intercambio cultural o una inmersión increíble en la cultura de llegada. Una experiencia que a ratos puede ser dura, solitaria, confusa, irritante… pero también cómoda: te vas a un país nuevo donde muchas veces no dominas la lengua y no tienes que enfrentar realmente las dificultades de otras personas migrantes con papeleo burocrático para encontrar una vivienda, impuestos, cuentas bancarias (generalmente las familias pueden echarte un cable con ello), hacer frente al pago del alquiler, etc.

Cuando trabajé en la agencia aupair, a parte de mucha gente incapaz de dar bien sus datos de contacto, me encontré a mí misma entrevistando a gente que no tenía el más mínimo interés en las labores que en teoría conllevaba ser aupair. Desde una pareja que quería independizarse e ir al extranjero a ahorrar y vivir juntos en una familia extranjera cuidando de niñxs ajenxs, a una muchacha embarazada que quería ganar un súper sueldo y practicar la crianza de niñxs para estar preparada cuando naciese su bebé. Y no, queridxs. No.
No se trata de ser Mary Poppins, pero hace falta un mínimo de coherencia.

Insisto en que hay otras opciones que no conllevan cuidar de niños o convivir con “tus jefes”, como puede ser un voluntariado o un workaway… Así que antes de apresuraros a vivir la aventura aupair, pensad realmente si es algo para vosotrxs o más bien no.

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Vacaciones

Llevo dos meses sin pasar por aquí pero tampoco es que haya tenido demasiado tiempo. En junio estuve estudiando sin parar, escribiendo mi trabajo de fin de grado (TFG) sin parar, fui unos días a Weimar porque tenía un Auswahlseminar (seminario de elección) para un trabajo que solicité, volví un par de días a España para la boda de mi hermana, consultar un par de asuntos con mi universidad de España y para votar (y en el plano político todo quedó igual). En julio tuve mis últimos exámenes de la carrera (y sí, he aprobado todo aunque no con las notas que me esperaba, una hora después de mi último exámen tuve la cutre-ceremonia de graduación que tuvimos que “exportar” a Alemania porque lo de las becas no es tan típico, tuve mil correos y visitas a despachos para aclarar el estado de los tutores de mi TFG (a día de hoy todavía tengo problemas con ello) y un par de días más tarde me fui a Berlín como Workcampleiterin / Teamer de un workcamp internacional en un memorial de un campo de concentración.

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Dibujos en las antiguas cocinas de KZ Sachsenhausen
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Zona gris
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Entrada al campo

La duración del workcamp eran tres semanas, las dos primeras las compartimos con el grupo anterior y la última con el grupo siguiente. Los tres grupos estaban llenos de gente interesante y maravillosa, y sin duda aprendimos mucho sobre otros países, ya fuese en el plano cultural, histórico o político, también algo sobre la historia de Alemania y el presente de Alemania. No se desarrolló como había planeado, ya que muchas de las discusiones interesantes sobre temas como los derechos humanos, se llevaron a cabo de manera esporádica y cuando no todo el grupo estaba presente. Pero bueno. También he de decir que hay una diferencia abismal en ocasiones cuando a uno le toca  (o elige) ser teamer al cuidado de 13 jóvenes mayores de 18 años, que cuando uno es un participante voluntario dispuesto a tener un verano distinto. Me agobié en varias ocasiones, no pude controlar mis ataques de ira en otras, y eso que no era la primera vez que estaba en una posición así. El año pasado al menos tenía a una co-teamer que equilibraba la situación siempre. Si yo me enfadaba, ella me calmaba; si ella se enfadaba, yo la calmaba. Obviamente echo de menos a mi grupo, y al grupo anterior, pero lo cierto es que los últimos días ya estaba deseando que se acabase todo porque la motivación, el respeto hacia los demás había disminuido mucho y el pasotismo había aumentado demasiado, tanto que el día que teníamos que irnos sólo dos personas se dignaron a ayudar algo a recoger la cocina y cómo no… las charlas de la señora de la limpieza me las comía yo porque eran en alemán. Con el tercer grupo me infiltré en plan nueva participante para tener un par de días de vacaciones con gente que me caía excepcionalmente bien y creo que esos 4 o 5 días han sido mis únicas vacaciones reales en todo lo que llevo de verano.

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Dom+Lustgarten+un libro nuevo = relax total
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Berlinarteando un poco

El pasado domingo cambié Berlín y su ritmo de dormir 5 horas cada noche por Hannover, donde estoy haciendo el trabajo que al final conseguí en el Auswahlseminar de Weimar (yay!). Se trata de un curso de orientación con una asociación que organiza intercambios escolares. Trato de orientar en 3 semanas a un grupo de adolescentes de Latinoamérica para una estancia en Alemania durante un año en una familia alemana y en una escuela alemana con menos problemas. Es difícil porque hay mucho que decir, poco tiempo y son bastante indisciplinados. Pero lo intento. Lo curioso es que últimamente tengo la cabeza en las nubes y tengo errores de principiante, como por ejemplo el viernes, que me metí por error en el tren equivocado y era un IC (tipo tren de alta velocidad, caro, de larga distancia y en este caso con destino a Ámsterdam) en lugar de en un S-Bahn (tipo cercanías con destinto el centro de la ciudad). Entre la preparación de las clases y tener que encontrar tiempo para terminar el TFG no me queda mucho más tiempo libre. Lo bueno es que algunas de las cosas que les tengo que decir ya las tengo aquí colgadas o en borradores de cuando me da por escribir por un tema, pero se alarga y al final no lo publico.

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Atardecer desde el Machsee de Hannover
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Cuando vives en la periferia y al bajar del autobús te encuentras ovejas

Cuando termine este trabajo, volveré a mi ciudad en Baviera a terminar en pocos días el TFG, entregarlo, descansar e intentaré trabajar otras tres semanas para conseguir algo de dinero que necesito para pagarme el máster que voy a hacer a distancia antes de que el máster empiece. Mis amigos no entienden muy bien que dedique mis veranos a hacer tantas cosas que no sean meramente descansar, pero en el fondo me lo paso bien y lo más importante es que siempre acabo pensando que me servirá en el futuro. Tanto por el workcamp, como por el curso de orientación me dan un certificado de prácticas. Las prácticas del curso de orientación las puedo utilizar para mi formación adicional como consejera de plurilingüísmo. Por el workcamp no me pagaron, pero yo tampoco tuve que pagar y… “vacaciones” gratis en Berlín! Por el curso que hago ahora sí que me pagan y está bastante relacionado con mis estudios, así que es experiencia que consigo. Muchos/la mayoría de los alemanes de mi círculo de amigos o conocidos  (que han estudiado en la universidad) han “sacrificado” algunas vacaciones para hacer unas prácticas (algunas divertidas y en lugares de ensueño y otras más aburridas) y la verdad es que me gusta sentirme útil.

En mi año como aupair en teoría tenía como dos semanas de vacaciones (sin contar unos pocos días que tuve en Navidad aunque tuve que volver antes de reyes).  Por aquel entonces mi relación con la familia no era la mejor, pero tampoco era extremadamente mala. Yo había entrado en una dinámica de interesarme por lo que era bueno para mí, sonreír, tratar de sacarles conversación para practicar el alemán ya que su interés por aprender español se había desvanecido bastante… Teníamos una relación cordial, a veces mejor y otras peor. Con los abuelos me llevaba bastante bien :). Me dijeron que tenían planeado ir dos semanas a España, a una casa que tenían en la costa. Yo conocía la casa de fotos y porque les había ayudado a traducir un anuncio para alquilarla a unos precios que no mucha gente se podía permitir, pero bueno. La cuestión es que me dijeron que si quería ir con ellos, estaba más que invitada, pero que también podía decidir hacer cualquier otra cosa. Me lo planteé como cinco minutos: Vacaciones en la playa en Jávea (Alicante) cuando durante años he veraneado en Valencia = nada nuevo excepto más turistas. Vacaciones con la familia, que a la primera oportunidad que tuvieran me pedirían quedarme con la pequeña o sacar al perro, o hacer cualquier cosa de las que no me apetecería hacer en mis dos semanas de descanso. Vacaciones a la familia cuando quería descansar de ellos.
Lo cierto es que si hubieran decidido irse de vacaciones a cualquier otro lugar tipo Italia, Francia, Suiza o lo que fuera, me hubiera costado más decidirme y tal vez hubiera ido con ellos por la cosa de vacaciones “gratis” a cambio de un par de horas de trabajo.

En lugar de ir con ellos de vacaciones, decidí buscar una alternativa interesante y me topé con la oportunidad de hacer un voluntariado internacional en Alemania (también cerca de Berlín en un memorial de concentración) y fue una de las mejores decisiones que tomé. Podría haber vuelto a España a visitar a mis padres, haber tratado de organizar algo con mis amigos, haber ido a visitar otros países u otras ciudades por mi cuenta o con otra gente, pero no. Fue una experiencia extraordinaria, con gente genial, de nuevo me lo pasé genial, aprendí mucho, pude refrescar mi inglés porque en Köln mi objetivo era hablar “sólo” alemán y lo estaba consiguiendo pero a cambio mis otros idiomas se estaban atrofiando, tuvimos un encuentro con dos antiguas prisioneras del campo… Decidí vivir la experiencia de estar en Alemania desde otro punto de vista y me encantó. En serio, no puedo hacer otra cosa que recomendarlo, siendo o no siendo aupair un voluntariado internacional con una ONG que no te saque los ojos y te permita tener unas vacaciones baratas haciendo algo bueno con buena gente.

Actualmente tengo una “nueva familia alemana” con la que tengo muy buena relación, me encantan los niños a los que cuido de vez en cuando, me encantan los padres, y las veces que me han ofrecido ir con ellos de “vacaciones” (fin de semana largo, en adviento, etc.) ha sido a Praga y encantadísima de ir, encantadísima de estar con ellos y encantadísima de cuidar de los niños. Además de que siempre han sido encantadores conmigo y me han dejado hacer planes a parte si yo quería o quedar con amigos allí o cualquier cosa y yo era más dada a quedarme con ellos porque con ellos sí que me siento parte de la familia y me gusta. Así que la decisión de vacaciones con o sin la familia depende mucho de la familia con la que uno viva y de uno mismo y como se sienta.

Suche Freunde – Busco amigos.

Imagino que todos coincidimos en que (aunque no siempre sea así) uno de los objetivos principales del aupair es mejorar al menos una lengua extranjera. Digo al menos, porque es bastante frecuente que en destinos no anglófonos, si no dominamos el idioma local, tratemos de hacernos entender mit Hände und Füßen (con pies y manos) y en ocasiones con la ayuda de otros idiomas auxiliares como el inglés. O al menos aunque tratemos de hablar en el otro idioma, siempre habrá alguien que te hable en inglés creyendo que te está haciendo un favor. (Después de 3 años me sigue pasando). Además de que no todas las personas que se van de aupair se van a un destino que tenga una lengua distinta a la suya. Pero centrémonos en lo de aprender lenguas extranjeras.

Sí, estar con la familia es una inmersión lingüística increíble, pero para que sea efectiva tiene que haber comunicación real, una inversión de tiempo con la familia (no sólo en el desayuno, comida y cena/ jugando un rato con los niños, sino también haciendo otras actividades juntos: ver la tele, hablar por hablar, hacer juegos familiares, cocinar,etc.), pero a veces la familia no basta. Independientemente de cómo sea tu relación con la familia, hay veces que necesitas un tiempo para ti, lejos de ellos. Esto a veces puede ser complicado, porque es un intercambio o un trabajo que no acaba a determinada hora. Una vez acabe tu turno, sigues viviendo ahí. Y hay veces que cuesta reconocer cuándo te están pidiendo algo como aupair en plan “vives en nuestra casa y te pagamos, así que hazlo” o en plan completamente amigable pero del que aunque no tengas muchas ganas, aún te sientes obligada a hacer (cosas que hacen complicada la convivencia).Por eso es importante, tener amigos también fuera de la familia.

El tema amigos es complicado. Posiblemente nos sea a todos familiar un objetivo de “no quiero juntarme con hispanófonos” no en un plan “racista”, sino de manera plenamente pragmática: si el objetivo es aprender otra lengua, con gente que hable la tuya a malas maneras la vas a mejorar, ¿no? Pero aunque ese sea el primer objetivo, dependiendo de dónde estés, resulta más difícil o menos difícil hacer amigos locales. Para explicar el proceso de amistad entre alemanes e hispanos se suele comparar con el ejemplo de Kokosnuss und Pfirsch/coconut and peach:

peach-and-coconutA primera vista el coco es duro, tiene una coraza por fuera y es difícil de abrir, mientras que el melocón es pura ternura, blandito y fácil de acceder a él. Pero una vez que has conseguido abrir el coco, esté es también blandito, mientras que la coraza que nos encontrábamos en el coco, en el melocotón se encuentra por dentro. Con esto se intenta animar a los melocotones a intentar una y otra vez a abrir el coco, requiere perseverancia, pero una vez que se consigue, puede que estos cocos sean amigos para siempre.

Si el hacer amigos locales lleva mucho tiempo, y necesitamos amigos ahora al final es posible que recaigamos en amigos de nuestra nacionalidad o que hablen nuestro idioma, que sinceramente también me parece importante. Hay días en los que odias el país y tienes ganas de estar en casa con los tuyos y estos amigos pueden ayudar a reconfortarte. Quizás sería interesante tener en cuenta nuestro concepto de amistas, que puede ser más amplio que el concepto de amistad de las personas locales. Para mí son “amigos” los que para los alemanes son “conocidos”, por ejemplo, pero es que en ocasiones no necesito a uno de mis 5 amigos íntimos que están en España, necesito simplemente a alguien con el que pueda tener una conversación agradable y con el que me pueda ir a pasear o a tomar un café. Otras opciones son buscar a otros aupairs de otros lugares, estudiantes de intercambio (erasmus oder was auch immer). Si hay una universidad cerca de donde vives, igual tienen un grupo internacional, con erasmus pero también con locales que se alegran de tener a gente internacional como amigos: es una gran oportunidad.

Más opciones son hacer amigos en la academia de idiomas, hacer algún deporte/bailar, etc. con gente, salir de fiesta, abrirte y hablar con todo el mundo, participar en algún programa de voluntariado, participar en algún tipo de taller (cerámica, punto de cruz, escritura creativa, qué se yo), acercarse a un grupo juvenil religioso (por lo que he oído molan bastante y no necesariamente tienes que ser suuuper creyente), Tinder u otras apps, el u o incluso trabajar:
si tienes unos horarios fijos, puedes pasarte por una academia de idiomas o por un bar, restaurante, pub y preguntar si necesitan a alguien. Con suerte tienen horarios que te permitan adaptarte y es una fuente de ingresos extra. El poder de las redes sociales, de los grupos de Facebook, etc. no se debería menospreciar. Durante mi aupair me hice visitante habitual de un karaoke con un par de amigas y conocimos a muchísima gente ahí (gracias a los vasos de vino y de Kölsch que nos animaban a hablar con la gente y nos desinhibían), nos terminamos haciendo amigas de la gente que trabajaba allí y de otros habituales, además de conocer  a otras personas que fueron una vez, pero con las que quedamos varias veces para hacer otros planes.

Uno de mis métodos favoritos de hacer amigos locales es mediante la búsqueda de un tandem partnerDesde mi primera estancia corta de verano en Alemania tengo contacto rápido con alemanes así. La primera vez fue un poco casualidad, ya que yo no lo conocía, pero gracias a unos “amigos” hispanos que hice, acabé en un Stammtisch (fig. mesa para habituales, pero en este caso se refiere a reuniones de intercambio lingüístico) y ahí conocí a unos alemanes que estaban interesados en aprender español (o mejorarlo) y yo estaba interesada en el alemán, así que era maravilloso poder quedar a tomar un café o algo con ellos. También de fiesta me encontré con gente que me propuso que fuésemos compañeros de tándem. En mi segundo verano en Alemania, ya que no era Berlín, sino una ciudad más pequeña aunque también llena de gente joven, me decidí a escribir un anuncio buscando amigos tandem partners incluso antes de llegar. Uno de ellos fue increíblemente amable y se ofreció a ayudarme con todos los trámites que tuviera que hacer y todo. Los otros también eran geniales: quedadas individuales, o grupales con más alemanes o más gente internacional, a beber un café en una plaza, una cerveza en un irlandés (estando en Alemania, sí) o una barbacoa a las orillas del Rhein. Paseos por la ciudad (y por sus rincones ocultos) o excursiones a otras ciudades y pueblecitos a las afueras. Y sobre todo, la seguridad de que si me surgía algún problema alguien más podría ayudarme. Durante el aupair me decidí también por buscar tándems para practicar otros idiomas que tenía un poco oxidados. Cuando volví a España por un año después de mi estancia aupair, también busqué tandems de alemán para echar un poco menos de menos Alemania. Y al empezar la universidad en Alemania los tándems vinieron a mí. Guardo muy gratas experiencias de estos encuentros y todavía tengo contacto con muchos de ellos a pesar de que vivamos en ciudades o países distintos.

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Mucho hablar de tándems, dando por supuesto que todo el mundo sabe lo que es, pero igual hay alguien que no: se trata de un encuentro con una persona con el objetivo de hablar en las dos lenguas que ambas partes quieren mejorar. Se puede hablar primer en una y luego en otra (para ello es preferible marcarse como un tiempo determinado para hablar en cada lengua), el idioma de la conversación puede variar según el tema de la conversación y el nivel de idioma de los participantes, se puede también hablar y responder o bien cada uno en su lengua o cada uno en la otra lengua, etc. El Berlunés tiene un artículo que vale oro sobre el tema. Y aunque se asegure que con un nivel bajo no funciona, todo es relativo. Mi primera vez yo tenía un nivel bajo de alemán, el otro tenía un nivel medio/alto de español, terminamos teniendo algo romántico (por mi parte no intencionadamente, simplemente pasó) y aunque pareciese que no, aprendí muchísimo más alemán.

¿Se os ocurren otras ideas de cómo hacer amigos locales en sociedades un tanto “frías”?

Tanzverbot – Prohibido bailar.

Viniendo de España es muy normal que los alemanes tiendan a pensar que soy muy fiestera. Y no se equivocan. Con excepción de las grandes ciudades alemanas, los horarios para salir de fiesta en el resto del país pueden resultar un poco raros para los que no estén acostumbrados a recogerse a eso de las 3 de la mañana (hora arriba, hora abajo). En la “ciudad” en la que vivo y estudio actualmente tenemos un par de “after-parties” que abren hasta las 5 ó 6 de la mañana (y a mí me entra la risa, porque a esa hora con suerte te encuentras por Madrid algún after a punto de abrir).

Después de un tiempo me he decidido a pensar que simplemente los alemanes (así en conjunto, generalizando muy mucho) tienden a hacer todo un par de horas antes que yo (desde levantarse hasta salir de fiesta pasando por los horarios de comer y recogerse después de salir de fiesta). En serio, lo de comer a las 12 sabiendo que yo muchos días desayuno a esa hora me choca bastante, al igual que el hecho de que muchos cenen a las 18 o 19 y yo aún estoy merendando. El único motivo lógico que le veo es que consciente o inconscientemente traten de aprovechar las horas de sol/luz lo máximo posible (bueno, lo de por qué comemos tan tarde en España tiene también su respuesta).

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Algo que también resulta fastidioso para una persona fiestera en Alemania es no acordarse de que X día hay Tanzverbot en stille Tage o prohibición de bailar en días silenciosos y que por consiguiente ni música en las calles, ni en los locales de tal a tal hora. En tu casa, como es lógico, puedes hacer lo que te dé la gana siempre que no molestes a los vecinos, pero las discotecas y locales en los que pongan música tienen que estar cerradas o sin música, de lo contrario se enfrentan a una interesante multa. ¿Que cuándo pasa eso? Pues depende de lo establecido por cada región, pero suelen estar ligadas a festividades religiosas, como hoy por ejemplo, Karfreitag=viernes santo. La última vez que me pasó me pilló en mitad de la fiesta de Halloween: bebimos en casa tarde, salimos de casa tarde y cuando llegamos a la fiesta prácticamente estaban desalojando a la gente porque no se podía tener música más allá de las 00:00 porque ya era el día de todos los santos.

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Interesante es ver cómo responden a esto algunos alemanes. Parece que el Tanzverbot sea una de esas cosas en las que los católicos y los protestantes (o al menos sus altas esferas) trabajan en conjunto para el mantenimiento de estas tradiciones y la respuesta de otros son pancartas y manifestaciones o plataformas ciudadanas que se quejan de esto como una especie de ataque a la libertad religiosa y reclaman que cada vez tiene menos sentido ya que el número de católicos y protestante sigue una tendencia en descenso en favor de ateístas, y gente con otras creencias religiosas.

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“Yo te dejo rezar, tú déjame bailar”

Sin embargo, sabiendo por dónde moverse y con quién hablar es posible trasladar la fiesta a otra parte o encontrar alguna fiesta secreta que ignore totalmente la prohibición.
Yo me imagino a toda esta gente que protesta activamente contra la prohibición como un movimiento de resistencia o la versión moderna de los jóvenes del swing gritando “TANZ HEIL!” en lugar de “SWING HEIL!” (si queréis saber más sobre los del swing siempre podéis (re)ver la peli Los rebeldes del swing (Carter, 1993) con unos jóvenes Robert Sean Leonard y Christian Bale)

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ni electro, ni swing, ni ná de ná.

Si estás en Alemania y sales hoy u otro día con Tanzverbot sólo puedo recomendarte salir pronto para disfrutar lo máximo posible y viel Spaß.  Y recuerda que peor lo tuvieron en Japón, que desde 1948 por culpa de la ocupación de soldados estadounidenses tras la Segunda Guerra Mundial hasta el año pasado estaba prohibido bailar más allá de las 00:00.

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¡Feliz día del padre!… aber glücklicher Vatertag?

Tenemos días internacionales de lo que sea hasta decir basta; pero para esos días que realmente todos “celebramos” de alguna manera y que no nos gusta olvidar porque de lo contrario quedamos mal resulta que aunque se celebren en muchas partes del mundo no necesariamente se celebran el mismo día o de la misma forma. Vale la pena informarse sobre las costumbres y las festividades típicas del país de destino antes de viajar, pero también como padres de acogida informarse de las costumbres y festividades típicas del país del que viene el/la au pair. Eso a nivel general, pero también interesarse a un nivel más individual y cercano sobre cómo celebra o qué celebra y por qué según qué cosas.
En mi familia au pair yo sabía en un principio que eran cristianos y me quedé tan pancha con esa información porque ya me decía que no comían necesariamente comida kosher judía o halal musulmana. Después caí en la cuenta de que por Alemania había pasado Martín Lutero abriendo una brecha y que además de tener una minoría judía y musulmana teníamos una mayoría católica y otra protestante y para ser sinceros, yo sabía que yo era “cristiana católica apostólica romana” y había leído sobre los inicios del protestantismo pero no tenía ni idea de si había super grandes diferencias entre unos y otros. Con el tiempo (después de que me llevasen a la iglesia un par de veces aunque esto ya lo contaré en otra ocasión) me enteré de que eran católicos así que no había “nada que temer” porque sus costumbres serían similares a las mías, pero que la madre era protestante hasta que se convirtió para casarse con el padre, pero me estoy yendo del tema.

Mientras que para nosotros en España (pero también en países como Liechtenstein, Croacia, Bolivia, Portugal o Italia) el día del padre coincide con San José, que se celebra el 19 de marzo, en Alemania el Vatertag (también conocido como Männertag o Herrentag, es decir, como el día de los hombres) se celebra el día de la Ascensión, es decir, cuarenta días después de pascua.

Sinceramente no sé como celebráis vosotros el día del padre,. Para mí desde pequeña me enseñaban a hacerle alguna manualidad a mi padre o a comprarle algún regalo que le guste (unos gemelos, un abrecartas, una corbata, calcetines, su colonia favorita…) y que me pueda permitir (un libro de bolsillo con una dedicatoria). También consistía en felicitarle en persona y “pasar el día con él ” pero esto último ha sido muy relativo porque él tenía sus cosas y yo las mías.

Lo que he experimentado yo en Alemania es algo distinto. Totalmente distinto. En mi etapa de au pair le compré unos bombones al padre para el día 19, pero no se los dí porque esperaba que los niños diesen el primer paso e incluso les dije algo como “¿no estáis olvidando algo?” y me miraron con cara de “¿qué me estás contando?”, así que como para ellos no era el día del padre, decidí comerme yo los bombones porque me lo merecía y comentarles a todos que en España sí que lo era y hablarles del por qué a los Josés se les llama Pepes (lo de padre putativo) y mil mierdas que no les interesaban. Cuando llego el Christi Himmelfahrt, las hijas se fueron con el padre de excursión a Dresden todo el fin de semana así que no pude experimentar un verdadero día del padre allí.
El año pasado estando yo en Baviera salí un rato de casa a dar una vuelta con una amiga aprovechando que no teníamos uni por ser festivo y había más gente (o más hombres) bebiendo de lo normal en los parques pero tampoco le di mucha importancia.Luego hablando con una amiga me enseñó vídeos de la gente en Berlín. Todo hombres por las calles, parques y demás, yendo borrachos como cubas y paseando cervezas en carritos de todo tipo … algo tipo esto:

Vatertag

o esto

Vatertag

o esto otro  BIERathlon in Hannover

o estoPolizei in Rostock laedt am Herrentag zum Flaschentausch

o esto: Männertag.

Hace unas semanas, hablando con el padre de los niños a los que cuido ahora, me dijo que él en sus años mozos solía ir con amigos al bosque a hacer Bierwanderung (¿senderismo de cerveza?), hacían una barbacoa, demostraban toda su virilidad con juegos estúpidos y después trataban de volver a casa. Pero ahora con los niños intenta dedicarles el día y lo de la cerveza con amigos dice que lo deja hasta que sean un poco más mayorcitos.

Como consecuencia de un ambiente tan festivo en el que hay mucho alcohol de por medio es bastante normal que haya peleas, o accidentes que pueden ir desde ahogamientos en un río o lago hasta accidentes con bengalas y otros artefactos pirotécnicos.

Así que si salís a celebrarlo a la alemana, disfrutad mucho pero tened cuidado 🙂

 

 

 

¿Cómo aprovechar el tiempo siendo au pair?

Sigo desaparecida porque sigo estando hasta arriba con la universidad y los diez mil proyectos paralelos.

Recientemente una amiga mía me ha dicho que quiere ser au pair. Yo le quise presentar otras opciones a la de ser au pair, porque ella ya está viviendo en Alemania donde ha pasado un año de erasmus y otro haciendo prácticas aunque no siente haber mejorado mucho con el idioma, pero ella insiste en que lo que le falta es práctica y que no hay mejor práctica que vivir con una familia en la que se vea obligada a hablar.

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Si el objetivo principal de tu estancia como au pair es aprender el idioma: HABLA. No te cortes, no tengas miedo a fallar ni a que no te entiendan. Es normal que no sepas todas las palabras, pero si te paras a pensar, tampoco conoces todas las palabras de tu propio idioma. Por eso es muy importante aprender a describir.
Habla dentro y fuera de casa. Con la familia aprenderás cosas útiles del día a día, siéntate con ellos escúchales y pregúntales qué tal su día en la escuela o en el trabajo, interésate por ellos y empápate del idioma. Mira con ellos la tv si puedes porque aprenderás vocabulario tanto como con los dibujos animados como con el telediario. Si ves que el telediario de la tv te parece totalmente inaccesible, prueba algo más fácil: Deutsche Welle tiene “langsam gesprochene Nachtrichte” o lo que es lo mismo, noticias en alemán más despacio o en español tanto de Alemania como del extranjero. A mí personalmente me parece interesante saber qué está pasando en el país y poder comentarlo con la gente o preguntarle a gente autóctona su opinión sobre la actualidad política. Investiga por la página que tienen varios recursos interesantes, incluso una telenovela en alemán para gente que aprende (el Goethe Institut también tiene una serie con contenidos para gente que aprende alemán). Escucha la radio, apréndete las canciones que te gusten en el otro idioma y si suenan en la radio te alegrarás de poder cantarlas mientras suenan. ¡Lee! Ya sea una revista, un cómic, un periódico o un libro. Lo ideal también sería que escribieses algo. Ya sea haciéndote listas de vocabulario o escribiendo de vez en cuando un diario en alemán, postales a amigos o lo que se te ocurra.

Fuera de casa, haz un curso de idioma (también es una oportunidad para conocer gente nueva). Si no dispones de mucho dinero para el curso, una Volkshochschule puede ser una opción (mira si donde vives hay una). Las Volkhochschulen son escuelas de adultos con todo tipo de cursos bastante baratos y suelen tener cursos de alemán para extranjeros en los que suelen hacer descuento a las au pairs.
Aprovecha la oportunidad de estar en el extranjero y haz cosas que siempre has deseado y que en tu país no habías hecho por falta del tiempo. Es un buen momento para aprender a hacer ganchillo, montar más en bicicleta, hacer un voluntariado (¿por qué no en un albergue de refugiados o en una residencia de ancianos?), lucirte con la fotografía, pintar, un curso de tiro con arco, cantar en todos los karaokes de la ciudad, hacer un curso online gratuito de lo que sea, ser camarera durante un Volksfest, hacer unas prácticas… Si lo tuyo son los niños, has estudiado magisterio o pedagogía, te gustaría dedicarte a la docencia o algo y quieres ganar experiencia, ¿por qué no intentas hacer una Hospitation o asistir una clase de español en un colegio o en la universidad? Son muy pocas horas, los profesores se alegran mucho de tener a nativos, después les puedes pedir una carta de recomendación y en el currículum queda muy bien.

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Conoce e interactúa con gente ya sea en un curso de cocina, en reuniones con erasmus, gente nueva en la ciudad o gente que sale a tomar algo después del trabajo, en el gimnasio donde haces zumba o de fiesta. ¿Has pensado en buscarte un tándem? El español es un idioma bastante popular y seguro que encuentras a alguien que esté interesado en aprender español y enseñarte alemán tomando un café (en facebook suele haber grupos de gente que busca tándem, Stammtisch o de encuentros de intercambio lingüístico). Con este método yo he conseguido conocer 1. a gente autóctona de esa que a veces es tan difícil de conocer 2. algunos buenos amigos que conservo hasta el día de hoy. Berlunes explica de manera muy cómica (pero real) lo de los tándems.

Si lo que te interesa es ahorrar un poco de dinero y tienes bien delimitado el tiempo de trabajo, puedes incluso combinar el ser au pair con un “Minijob”. Piensa qué te gustaría hacer durante el año como au pair, haz una lista y vete tachando cosas a medida que lo vayas haciendo. Lo mismo con los objetivos que te gustaría cumplir. Intenta que sean asequibles, piensa que con esto ocurre igual que con los propósitos de año nuevo: si te pones metas alcanzables, sentirás una gran satisfacción al alcanzarlos; si por el contrario te pones metas muy altas lo único que conseguirás es frustrarte. También piensa qué quieres hacer después de la estancia como au pair para no quedarte sin tiempo para organizarlo o cumplir tus objetivos:

-Si quieres quedarte a estudiar después de la estancia au pair piensa qué te gustaría estudiar y dónde. Infórmate sobre qué requisitos te piden (títulos, nivel de idiomas, traducciones de los documentos, etc.), las formas de financiación, fechas límites, etc. Empieza a mirarlo con tiempo (entre 6 y 4 meses de anticipo) y no te duermas en los laureles con lo de buscar alojamiento.

-Si quieres sacarte un certificado al final de la estancia, cuando hayas aprendido mucho y lo tengas fresquito, mírate con tiempo las fechas y precios de los exámenes. El TestDaF o el DSH son maravillosos en comparación a los exámenes ingleses y de otros idiomas porque no caducan aunque siempre puede ser que donde os los puedan pedir también os pidan que no tenga más de dos o tres años.

-Si lo que te llama es hacer un voluntariado o un servicio voluntario europeo busca con tiempo también la organización con la que lo quieras hacer.

-Si quieres quedarte a trabajar o a realizar unas prácticas profesionales, ten en mente que es bastante normal mandar solicitudes con 6 meses de antelación.

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Recuerda que el tiempo vuela y más si estás pasando un buen tiempo, así que intenta hacer que se convierta una experiencia inolvidable en la que además de pasártelo bien aprendiste e hiciste varias cosas útiles para después.

Recuerdos de la primera semana

Gracias al cielo aún conservo el diario que escribí durante mi año como aupair.

Mis primeras impresiones sobre los “niños” fueron muy buenas.
La peque (6) me despertó el primer día a las 9 por si tenía hambre (lo que tenía era sueño) y estuvimos jugando hasta las 13 en el salón que era enorme y donde la peque tenía una casa de muñecas montada y la habitación de la peque, que era como de ensueño y de princesita. Mientras jugábamos conocí a la chica de la limpieza, una chica muy maja que me ayudó un poco con la pequeña y a encontrar las cosas para desayunar. La chica de la limpieza era de algún lugar de Europa del este y según me contaron los días siguientes, ella había sido tiempo atrás aupair de la familia, decidió quedarse en Alemania y ahí estaba, limpiandoles la casa. No os hacéis a la idea de los ánimos me dio saberlo (nótese la ironía). La chica estaba embarazadísima, pero hasta enero no llegaba el bebé (y estabamos a mitad de octubre) y yo lo flipaba viéndola tan enérgicamente pasar la aspiradora, subir y bajar la colada, etc.
La casa, cuando no estaba la chica de la limpieza estaba super desordenada, pero supuse que así eran ellos y me pareció un detalle simpático.
El chico (16) pasaba la mayor parte del tiempo encerrado en su cuarto. La mediana (13) fue a hacer la primera mañana un ejercicio de hípica que superó sin problemas y su madre la acompañó y volvió super orgullosa con un pequeño trofeo. Me preguntaron si sabía montar a caballo y les dije que hacía mucho tiempo que no lo hacía, pero que cuando era pequeña pasaba de vez en cuando algunas horas sobre un pony al lado de casa, se emocionaron de más y me contaron sobre el caballo que tenían y que igual algún día me dejarían montar. Yo no daba crédito. Me fui con la mediana a conocer al caballo al establo, que estaba en un parque/bosque al lado de casa y me presentó a la gente del establo. Era enorme y muy bonito la verdad, pero ya no me acordaba de lo mal que podían oler los establos y a la vuelta quedó con un par de amigas que vinieron a casa y fueron muy simpáticas. La mayor de todas tenía 19 años, otra iba a clase con el hermano mayor y a mí me parecía super “curioso” que una chica de 19 años fuese prácticamente bff de una niña de 13 pero bueno, el amor a los caballos tiene esas cosas supongo.
El padre volvió por la tarde a casa y la madre y la peque se fueron hasta el jueves a Berlín. Yo estaba un poco estresada porque no tenía internet en el portátil. En el móvil me funcionaba la clave del wifi que me dieron pero en el portátil no y sentía que sin internet en el portátil no estaba lo suficientemente comunicada con el mundo. De esa incomunicación me llené de paranoias esa noche pensando que iba a morir descuartizada a manos de un loco alemán. Deseché la idea al recordar que la mediana me había presentado a sus amigas esa misma tarde y que si quisieran matarme me mantendrían en secreto.
Los siguientes días pasaron un poco por mí sin que yo me diera cuenta. Hoy lo pienso y creo que nos organizamos fatal porque los primeros días son esenciales para empezar una relación y cada uno iba a su bola. Yo no sabía muy bien cuál era mi papel en la casa: los niños tenían una semana de vacaciones, el mayor estaba 24/7 encerrado en la habitación si no estaba comiendo o viendo la tv, la peque y la madre no estaban, la mediana estaba con amigas en plan sleep-over tras sleep-over que hacían que cenasemos pizzas y cosas así, el padre cuando estaba en casa también pasaba un poco de mí/no sabía muy bien de qué hablar conmigo porque los temas que me “urgían prisa” como terminar los papeles del seguro médico, realizar la Anmeldung/empadronamiento en el ayuntamiento, abrirme una cuenta en el banco, buscar academias de idiomas, aconsejarme sobre una tarjeta para el móvil, comprarme el abono de transporte etc., no eran competencia suya sino de la madre y él se desentendía un poco de todo y me pedía paciencia hasta que volviesen de Berlín. Yo por mi parte intentaba sentirme útil y recoger al menos un poco pero no tenía ni idea de dónde iban las cosas, así que me centré en la decoración de mi habitación para hacerla un lugar más agradable.
Por suerte al tercer día internet ya me iba y pude empezar a buscar yo por mi parte para facilitarle la búsqueda a la madre.
Ya no sabía muy bien qué pensar de la familia y parecían todos muy majos y simpáticos cuando comíamos juntos pero yo no me sentía capaz de participar mucho en las conversaciones por mi nivel de alemán (que por aquel momento, según el último curso que había hecho en un curso de verano de la uni de Heidelberg era un B2 pero ahora lo dudo mucho) y cuando hablaba “metía la pata”. Pero metiendo la pata terminé aprendiendo muchas cosas. La primera semana comiendo, por ejemplo, una de las noches el padre llegó con Leberkäse (Leberkas, Leberkäs, Fleischkäse… tiene nombres mil), un embutido raro alemán que está muy rico. Me trataron de explicar el nombre que traducido es como “queso de hígado” pero no tiene nada que ver con el queso. Me lo dieron entre dos panes (en Baviera lo llaman Leberkäsesemmel o Leberkäsemmel) y me pareció una hamburguesa alemana. Le teníamos que añadir mostaza y estaba delicioso. Me preguntaron que si quería más y les dije que “nein, danke! Ich bin voll” queriendo decirles gracias pero que estaba llena y se rieron sin malicia. El padre me explicó que aunque fuese gramaticalmente correcto, el “ich bin voll” se utilizaba coloquialmente para decir que uno ya había bebido mucho y estaba borracho y que lo correcto con la comida era “ich bin satt”. Esa corrección me dio la vida y decidí intervenir más y sin miedo porque me parecía un buen método para aprender un idioma más allá de un libro de gramática.
El cuarto día le pregunté al padre si podría salir unas horas y me dijo que sin problemas (como digo, estaba un poco perdida y no sabía cuándo me “necesitaban” en casa porque no tenía un horario), así que aproveché para quedar con un amigo alemán que pasaba unas horas por la ciudad antes de irse a casa de sus padres que viven en una ciudad cercana. Era la única persona que conocía y me hizo muy bien verle y poder hablarle de muchas cosas. Dimos un paseo por la ciudad y me hizo más o menos de guía: recorrimos la Aachener Str., nos perdimos por muchos parques, vimos la mezquita en construcción por fuera, nos sentamos a orillas del Rhein y llegado el momento me tocó volver a casa para llegar puntual a la cena que era a las 18:00.

Así que mi primera semana fue un tanto desconcertante para mí porque el motivo por el que yo estaba allí estaba de vacaciones en otra ciudad, no conocía a nadie y no tenía ni idea de lo que me depararía mi familia.
Para evitar ese desastre, yo como Gastmutter hubiera planificado las cosas de otra manera, como Gastvater me hubiera implicado más y no dejar todo en manos de la Gastmutter y menos dejar a la aupair con tal incertidumbre, y como aupair hubiese intentando más aún el acercamiento a los mayores (que lo hice, pero igual tendría que haberlo intentado más o de otras maneras).