Año nuevo, blog nuevo.

Una de las frases más dichas estos días es: año nuevo, vida nueva.
Empezar con este blog no supone un cambio tremendamente espectacular para mí, sino la realización de una idea que llevo teniendo desde hace tres años, cuando decidí irme de au pair a Alemania. Cuando terminó mi año como au pair y seguí con las ganas de compartir mis vivencias y las de los que me rodeaban que tanto me ayudaron a mí antes de decidirme ir, pero lo fui dejando pasar. Pasado un tiempo incluso trabajé para una agencia au pair en Alemania también y me volvieron las ganas de empezar a escribir para dar consejos (y quejarme de lo mucho que me exasperaba a veces) porque muchos de nuestros (potenciales futuros) au pairs y de nuestras familias estaban faltos de orientación, pero en esa ocasión no tuve tiempo suficiente.

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Después de mi experiencia con mis innumerables sobrinos y primos pequeños, mi año como au pair, un tiempo como profesora de alemán para niños (y adultos), un tiempo en la agencia au pair, unas semanas como monitora en un campamento de inglés para niños, y actualmente ser babysitter en mis ratos libres para observar en primera persona la teoría que aprendo en la uni sobre cómo (no) tratar el bilingüismo/plurilingüismo en niños y otras estrategias pedagógicas, creo que definitivamente puedo aportar algo.
Ahora finalizando mis estudios no es que tenga muchísimo más tiempo, pero bueno, las ganas de ayudar y escribir no me faltan.

Tampoco me faltan las ideas para escribir, ya que me gustaría desmontar algunos mitos basados en las situaciones de vez en cuando un tanto esperpénticas que me han tocado vivir sobre ser au pair (tanto por parte de la au pair, como por parte de las familias); así que, con suerte, aquello que vaya escribiendo tal vez ayude en algún momento a personas indecisas a la hora de irse (¿de au pair? ¿de voluntario? ¿de work and travel? Ser au pair no es la única oportunidad para viajar o vivir en el extranjero a bajo coste); pero también a personas indecisas de de acoger a un au pair y a personas que necesiten nuevas ideas o consejos a la hora de trabajar con niños, viajeros empedernidos con Wanderlust, o «language freaks» como yo, etc.

No os conozco aún, y no me conocéis, pero eso no quita que no os pueda desear un próspero año nuevo y nuevas bonitas e inolvidables experiencias.

¡Feliz 2016!